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Cistitis alimentos para prevenir la infección

Cistitis

La cistitis es una de las infecciones más frecuentes en mujeres jóvenes y adultas. De hecho, se trata del segundo proceso infeccioso más común, lo que implica un alto consumo de antibióticos y un gran impacto en la calidad de vida. La toma de antibióticos recurrente puede llevar a la resistencia a los mismos y a infecciones en otras partes del cuerpo. Aunque la mayoría de los casos no suponen un problema grave, sí resultan muy molestos y, cuando se repiten con frecuencia, generan frustración y preocupación.

La cistitis es una infección del tracto urinario inferior, localizada en la vejiga. Suele estar provocada por bacterias que, en la mayoría de los casos (70-80%), pertenecen a la especie Escherichia coli. Estas bacterias proceden de la microbiota intestinal y colonizan la zona urogenital, ascendiendo hasta la vejiga.

Aunque puede afectar a cualquier persona, es mucho más prevalente en mujeres entre los 16 y los 30 años, debido a factores anatómicos y hormonales.

Síntomas más comunes

Los síntomas suelen aparecer de manera repentina y son fáciles de identificar:

  • Escozor, durante la micción.
  • Urgencia e incontinencia urinaria.
  • Polaquiuria: aumento de la frecuencia de micciones. Suelen ser más de 8 al día, que sería lo normal.
  • Dolor suprapúbico cuando no se micciona.
  • Tenesmo: ganas constantes de querer orinar, incluso justo después de haber orinado
  • Sangre que genera turbidez de la orina, haciéndola más oscura. No suele ser tan frecuente.

Es importante destacar que, aunque la fiebre no suele estar presente en una cistitis no complicada, sí puede aparecer en infecciones más graves como la pielonefritis (cuando afecta a los riñones).

¿Por qué aparece la cistitis?

Existen diferentes factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer una infección urinaria:

  • Relaciones sexuales frecuentes o recientes.

  • Uso de espermicidas o diafragmas.

  • Retardo en la micción después del coito.

  • Uso reciente de antibióticos, que alteran la microbiota.

  • Incontinencia urinaria o vaciado incompleto de la vejiga (frecuente en la menopausia).

  • Bajos niveles de estrógenos en mujeres postmenopáusicas.

  • Predisposición genética.

Dieta y estilo de vida: aliados en la prevención

La alimentación y los hábitos diarios pueden influir en la recurrencia de las infecciones.

Existen alimentos que pueden irritarla mucosa de la vejiga y otros que pueden acidificarla orina por distintos mecanismos. No existe evidencia suficiente para que todo el mundo tenga que retirar estos alimentos, se ha de hacer con una retiradas y reintroducciones para ver la sensibilidad individual de cada persona.

  • Alimentos que conviene moderar: café, té, bebidas carbonatadas, cítricos, tomate, chocolate, alcohol, especias picantes o edulcorantes artificiales, ya que pueden irritar la vejiga en algunas personas.

Por otro lado, existen otros alimentos que se han relacionado con una mejora de los síntomas. Tampoco existe evidencia suficiente para recomendar a todo el mundo que aumente el consumo de los mismos.

  • Alimentos que resultan seguros: proteínas de buena calidad nutricional: carnes, pescados, legumbres, huevos y lácteos. Cereales integrales y patata. Frutas, verduras y grasas de buena calidad nutricional.

Cada persona es diferente, por lo que la retirada de alimentos debe hacerse de forma individualizada, contacta con nosotras para realizar un plan nutricional especializado a tu caso. observando qué desencadena los síntomas.

Además de la alimentación, existen medidas de higiene y estilo de vida que ayudan a prevenir la cistitis. Estas medidas son claves en la prevención de las cistitis.

  • Beber más líquido del habitual (hasta 3 L al día reducía casi en un 50% los síntomas). Hay algunas aplicaciones que pueden ayudarte a beber agua. Drink Water Reminder y Recuerda beber agua
  • Micción tras el coito
  • Micción programada, evitando estar muchas horas sin vaciar la vejiga
  • Evitar ropa ajustada
  • Realizar limpieza del área genital desde uretra hasta recto
  • Realizar lavado perineal de delante hacia atrás.

¿Y qué pasa con la cistitis recurrente?

Se considera que una mujer sufre cistitis recurrente cuando padece tres episodios en un año o dos en seis meses. En estos casos, además del tratamiento antibiótico, pueden recomendarse estrategias complementarias como el uso de arándano rojo (rico en proantocianidinas que dificultan la adhesión bacteriana) o D-manosa (un azúcar que bloquea la fijación de bacterias a la vejiga). Recuerda que para que haga efecto el uso de arándano rojo la dosis debe se mínimo de 36 mg de proantocianidinas, mejor si alcanza los 100 mg al día, pudiendo llegar hasta 240 mg al día. Para observar efectos deben consumir al menos 6-12 meses.

Aunque la evidencia científica todavía es limitada, estos suplementos han demostrado ser útiles en la prevención de recurrencias, reduciendo el uso repetido de antibióticos.

Conclusión

La cistitis es una infección muy común que, aunque no suele ser grave, puede afectar de forma importante a la calidad de vida. La prevención pasa por mantener una buena hidratación, cuidar la higiene, adoptar hábitos saludables y, en algunos casos, ajustar la dieta.

En NutreBurgos apostamos por la prevención y la educación nutricional, ofreciendo un acompañamiento personalizado para cada caso. Si sufres cistitis recurrente, lo más recomendable es consultar con un profesional para identificar los factores de riesgo y trabajar en un plan de prevención a largo plazo.

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